martes, 3 de septiembre de 2019

PERIODO DE ADAPTACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL

El periodo de adaptación es el proceso por el cual el niño/a cambia su entorno habitual y consigue aceptar de manera voluntaria y natural su nuevo entorno estableciendo relaciones que le dan seguridad, en este caso  con el nuevo ambiente, el personal de la escuela y sus compañeros/as.
La escuela infantil Gaviota es innovadora en educación, ofreciendo estimulación temprana, donde se detectan posibles dificultades, se realizan actividades compartidas y muchas nuevas experiencias, siendo una oportunidad para desarrollarse y socializarse, una práctica fundamental para su futuro ingreso en el colegio, con la ventaja de poder llevar a cabo este proceso de forma gradual en una estructura adaptada a las necesidades del niño de 0-6. Así como una estructura intermedia entre la familia y el colegio.
Para que este proceso sea lo más llevadero posible, sobre todo en el primer ciclo (0-3), se recomiendan los siguientes puntos:
  • ·         Realizar una entrevista inicial con la escuela para que podamos conocer un poco más al niño/a  y, de esta manera, responder mejor a sus necesidades.
  • ·         Se aconseja que el niño/a conozca previamente el centro.
  • ·         Hablar con el niño/a sobre la futura entrada en la escuela de forma positiva, que entienda que es un lugar donde estar feliz con otros compañeros/as, donde aprender cosas nuevas y disfrutar.
  • ·         Intentar en la medida de lo posible que la entrada del niño/a a la escuela sea de manera paulatina, poco a poco, hasta realizar la jornada completa.
  • ·         Se recomienda llevar consigo un objeto de transición o de apego, que les dé seguridad y les recuerde a sus figuras de referencia.
  • ·         Y sobre todo ofrecer seguridad a nuestro hijo/a.


Dicho proceso puede durar entre unos días y un mes aproximadamente, dependiendo de las características individuales de cada niño/a  y, una vez superado, saldrá más fortalecido y estará preparado para seguir desarrollándose. Por ello, no nos agobiemos con los tiempos, tengamos paciencia y recordemos que, en la medida que nosotros estemos más tranquilos, durara menos y, sin darnos apenas cuenta, veremos como un día se queda en la escuela sin protestar y feliz con su nueva conquista.

Para cualquier duda estamos siempre a vuestra disposición en el Centro Infantil Gaviota. Un Saludo

FASES DEL PERIODO DE ADAPTACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL

martes, 28 de mayo de 2019

LA RELACIÓN ENTRE LA ALIMENTACIÓN Y EL DESARROLLO DEL LENGUAJE ORAL


Algunas dificultades del lenguaje que aparecen en la etapa infantil vienen dadas por una inmadurez en la musculatura facial y en el resto de estructuras comprometidas en la producción del habla.
La importancia de ejercitarlas es prácticamente desconocida por la familia, pues en los primeros meses y años del niño, la máxima preocupación que se transmite desde el pediatra es una correcta nutrición.

El habla tiene un componente motor, no sólo es aprender palabras, sino que entra en juego un gran número de estructuras y musculatura facial que el niño debe ir desarrollando y ejercitando en los primeros meses de vida.

De esta manera llegamos a la primera cuestión: ¿cómo ejercita el niño estas estructuras? Cualquier persona, llegados este punto, se preguntará cómo un niño mejora su coordinación, fuerza… de los labios o de la lengua, por ejemplo, tan necesarios para poder articular correctamente los sonidos que va a necesitar para hablar.

Pues este “entrenamiento” se lleva a cabo, en parte, por medio de la alimentación.
Vamos a poner un ejemplo. Cuando un niño nace, la alimentación es uno de los puntos importantes; o bien se elige lactancia materna o bien el biberón. En cualquiera de los dos casos, el niño succiona, que es un acto reflejo, es decir, no necesita de un control voluntario. Pero poco a poco, por medio de la maduración, pasa a ser una actividad voluntaria, y así, cuando algo se acerca a su boca ya no lo chupa de forma automática, sino que puede realizar otros movimientos diferentes. De esta manera podemos introducir la cuchara. Pero qué pasa entonces, que el cierre que antes hacía con los labios alrededor del biberón, ya no le vale para la cuchara, porque esta es más pequeña y tiene otra forma. Además ya no tiene que succionar, sino que tiene que usar los labios y la lengua de otra forma para poder comer. Lo mismo ocurre con el paso al vaso: la forma en la que el niño tiene que colocar su lengua y labios no es la misma que necesitaba para el biberón o el pecho, ni para la cuchara.
Todo este aprendizaje y adaptación a las nuevas situaciones vienen precedidos por una maduración que permite realizar este cambio, pero también es necesario un aprendizaje por parte del niño, al igual que de los padres, que deben conocer la mejor forma de introducir estos cambios, facilitando su adaptación con el objetivo de que el niño sea lo más activo posible en este proceso y buscando su mayor autonomía.

Este “trabajo” diario de las estructuras implicadas en la alimentación, pero al mismo tiempo en el habla, hará que el niño consiga una mayor destreza y variabilidad de movimientos, lo que le llevará a “jugar” con estas estructuras, moviendo la lengua de un lado a otro, haciendo “pedorretas”, intentando imitar al adulto que le refuerza con una sonrisa o una carcajada… Esto favorecerá la aparición de los movimientos más complejos necesarios para realizar todos los fonemas, sonidos del habla, necesarios para hablar.

 Así, el correcto cierre de los labios alrededor del biberón o del pecho, en un primer momento, y de la cuchara o del vaso, posteriormente, hace que ésta musculatura adquiera una adecuada fuerza y coordinación todo ello necesario, por ejemplo, para la correcta articulación del fonema /m/, en el que se necesita un buen contacto de los labios.
Aunque la mayoría de los niños realizan estos cambios y se adaptan a las nuevas situaciones sin ningún problema, otros pueden presentar ligeras dificultades. Con una intervención temprana y adecuada se logra que este tránsito sea más fácil y tenga la menor repercusión en el desarrollo futuro del niño.

Todo esto debe hacernos ver que los cambios en la alimentación no se producen de forma automática ni los niños empiezan a hablar de la noche a la mañana. El habla conlleva un proceso, del que muchas veces no somos conscientes, que requiere un aprendizaje, un “entrenamiento” anterior, que va a dar lugar a su correcto desarrollo.


Para cualquier consulta, recuerden que estamos a su disposición en el Gabinete Psicopedagógico de  Escuela Infantil Gaviota y estaremos encantadas de atenderles.


lunes, 22 de abril de 2019

El Buen Uso de las Nuevas Tecnologías


Las nuevas tecnologías  y de la comunicación (TIC) son algo universal en nuestro día a día.

Nuestros niños/as, nacen y crecen rodeados de éstas, tanto es así, que los expertos los llaman Nativos Digitales. Y es que es extraño no encontrar en casa o en el ambiente escolar un ordenador, una pantalla digital, un Smartphone o cualquier dispositivo de nueva tecnología.

Estas nuevas herramientas han modificado nuestra forma de entender el mundo, de movernos, de relacionarnos y comunicarnos con otros  Se están convirtiendo en un elemento clave en nuestro sistema educativo, la incorporación de las TIC en las aulas (pizarras digitales, ordenadores, tablets…) permite nuevas formas de acceder  a conocimientos difícilmente accesible en otros tiempos. También implican el uso de estrategias y metodologías docentes nuevas para lograr una enseñanza activa, participativa y constructiva.

Pero como todo cambio además de unos beneficios también incluye una serie de riesgos, sobre todo para los más pequeños si la exposición a estos medios es de forma inadecuada. 

¿¿¿Nuevas tecnología si o nuevas tecnologías no??? Es la gran pregunta que como padres nos hacemos a diario.

Los expertos dicen DEPENDE, las nuevas tecnologías son una herramienta y como tal no son ni buenas ni malas, depende del uso que le den.
Algunos de los beneficios son:

  • Los niños aprenden por imitación.
  • Desarrollan habilidades, le ayudan a resolver conflictos y plantearse dudas.
  • Favorece la comunicación, pueden hablar con personas al otro lado del planeta.
  • Es una ventana al conocimiento, les da la oportunidad de aprender cualquier tipo de información.
  • Mejora el rendimiento académico. Es un gran apoyo en la vida escolar del alumno.
  • Mejora el aprendizaje, estimula y motiva al niño/a a aprender.
  • Es una gran herramienta para ayudar a niños con trastornos del aprendizaje y/o discapacidad.
Como Padres debemos ser consecuentes y ver los beneficios, sin olvidar que existen una serie de riesgos:

Según recoge la Academia Americana de Pediatría en su última actualización del informe sobre el uso de tecnologías en menores de dos años, la televisión o el uso de pantallas táctiles y aplicaciones a edades tan tempranas podrían tener efectos negativos en los niños:

Además del Sexting, gruming o ciber acoso. Que son los riegos más graves para el niño/a, el Sedentarismo,  el aumento del Índice de Masa Corporal (IMC), la disminución de las horas de sueño y la alteración en el desarrollo cognitivo, social o emocional, entre otros, son alh¡gunos de los riegos..

Algunas de las recomendaciones que se recogen en el informe son:
  • Los menores de 18 meses no deben estar expuestos a pantallas, con excepción del videochat, para las relaciones con familiares a distancia.
  • Entre los bebés de 18 y 24 meses, dejan la puerta abierta al uso de las pantallas, siempre que sea: con programas o aplicaciones de buena calidad y de forma compartida con los padres, nunca en solitario.
  • En cuanto a los niños de edades comprendidas entre los dos y los cinco años, el Dr. García Aguado recuerda que, “siempre que sea de forma controlada por parte de los padres, que se limite el tiempo de uso máximo una hora diaria y que se use la tecnología como una herramienta para el aprendizaje y el desarrollo de los niños, no debería haber problema”.
Por otro lado, no conviene olvidar la adicción a los videojuegos.
Alguna de nuestras recomendaciones son:

Controlar la conducta de juego en cuanto a frecuencia, duración, intensidad o contexto (adecuándola a la edad del niño)
  • Crear un clima de comunicación en la familia.
  • Transmitir información y prevenir.
  • Conocer las páginas por la que se mueve y que hace en ellas.
  • Poner filtros parentales.

“Recordar que las nuevas tecnologías son un instrumento de apoyo a la educación de nuestro hijos, no son educadores ni sustitutos de los padres, los hijos/as necesitan de sus padres, de sus sus juegos y sus risas”.

Por todo ello, la AEPap ha realizado un decálogo para saber cómo tener una buena salud digital:



Imagen seleccionada por E.I. Gaviota 

miércoles, 17 de abril de 2019


APRENDIZAJE VIVENCIADO.

                            LO QUE SE OYE, SE OLVIDA…
                            LO QUE SE VE, SE RECUERDA…
                            LO QUE SE HACE, SE APRENDE…
CONFUCIO.


Los niños y las niñas en su vida diaria están experimentando continuamente, son autores de su propia historia; es algo innato, puesto que necesitan explorar su mundo, manipular los objetos e investigar qué es lo que sucede en su entorno con la finalidad de poder entender su realidad, es decir, desean conocer el por qué de todas las cosas. 

La mejor forma que tiene un niño de 0‐6 años de descubrir propiedades y cualidades de las cosas es por medio de la manipulación de objetos y de la experimentación a través del aprendizaje vivenciado.      
                     
El aprendizaje vivencial es aquel que se aprende haciendo, se aprende por medio de la acción, no solo escuchando o mirando, no solo razonando o sintiendo sino involucrado totalmente en una experiencia que le exige su completa participación.

Un niño/a en edad preescolar aprende por medio del movimiento; sus períodos de atención sostenida son cortos, se encuentra en la etapa sensoriomotora y preoperacional, y demanda un aprendizaje significativo (con sentido) para que se afiancen conceptos como colores, formas, conceptos de espacio, tamaño, noción de cantidad al igual que vocabulario nuevo.

Este tipo de enseñanza consiste en presentar al alumno los conceptos a través de distintos canales de aprendizaje: visual, auditivo y kinestéstico, es decir, el niño  puede ver, oler, tocar y sentir el concepto que está aprendiendo.

Una vez que se aprende de manera natural y vivencial, es hora de pasar a trabajar estos conceptos a través de papel y tareas escolares, respetando siempre el ritmo de aprendizaje de cada niño.